12 may. 2011

El modelo comercial apunta cambios en Barcelona

Hay cambios en el horizonte del modelo comercial catalán. Ya casi todos los observadores e incluso la mayoría de los responsables apuestan por un esquema más abierto, con horarios comerciales menos restrictivos. Así ocurre en la campaña electoral de las municipales de Barcelona, una ciudad llena de turistas que a veces no tienen donde comprar en festivos por culpa de una norma de otra época.
Nadie quiere ver una ciudad plagada de turistas en busca de una tienda. Lo que en otro tiempo parecía imposible empieza a convertir en realidad y ahora, por ejemplo el alcalde Jordi Hereu apuesta porque sean los propios comerciantes los que decidan. El candidato del PSC a la alcaldía, deja en manos del propio sector la liberalización horaria de los comercios, siempre que se trate de determinadas zonas céntricas y turísticas. Hereu está dispuesto a abordar el asunto si hay consenso entre los distintos operadores comerciales.
 
Se trataría de una excepción que no comprometería la norma, es decir, la regulación horaria de la gran mayoría de zonas de Barcelona. Pero todo ello con matices, ya que el alcalde afirma que una liberalización generalizada perjudicaría un sistema comercial basado en la proximidad y que supone además un elemento clave para la seguridad de las calles. Para Hereu, la actividad y la iluminación de escaparates evitan robos.
 
Entre las nuevas ideas del candidato y alcalde se encuentra el intento de evitar –lo que denomina– ‘el monocultivo’ en las áreas comerciales. Es decir, que se acumulen en una misma zona varios locales parecidos.